La moralidad es una cualidad del hombre. Todo acto humano requiere voluntad, conocimiento y libertad; y es moral si está de acuerdo con la Ley o la razón.
La práctica profesional, con su cúmulo de deberes, exige que estos se cumplan dentro de las más estrictas normas de moralidad, lo que lleva implícito la necesidad de que se pongan de manifiesto una serie de virtudes, que no se trata solamente de conocerlas, sino de llevarlas a la práctica. Virtudes que debe tener todo hombre de bien, pero sobre todo aquellos que su principal misión es la vigilancia y seguridad de los demás. Entre estas virtudes podemos destacar:
Compañerismo, Probidad, Lealtad, Abnegación, Disciplina, Responsabilidad, Iniciativa, Exactitud en el Servicio y Sentimiento del Deber.
Visto todo lo anterior, indicaremos las REGLAS DE ORO referentes a las cualidades personales que debe poseer un buen Agente, estas son:
ü Ser disciplinado, de forma consciente.
ü Tener un alto sentido de la responsabilidad.
ü Ser educado pero firme, en el cumplimiento de sus obligaciones.
ü Cumplir con diligencia las órdenes que reciba, y mantener absoluta reserva ante los demás.
ü Poseer iniciativa.
ü Mantener la calma ante cualquier situación.
ü Permanecer siempre alerta, e informar.
ü Ejercitar constantemente la observación.
ü Ser desconfiado y precavido.
Referente a las aptitudes profesionales que debe poseer un buen Agente, estarían:
ü Puesta al día sobre la Legislación vigente.
ü Conocimientos básicos sobre la Seguridad Integral.
ü Preparación física acorde con su profesión.
ü Equilibrio en su trabajo, sensatez en su comportamiento.
ü Innovación, nunca caer en la rutina.
ü Conocimiento del armamento y otros útiles de trabajo, así como de su mantenimiento.
ü Adaptación a las necesidades de cada servicio.
ü Discreción en el tratamiento de la información.
ü Prevención, anticipación a los hechos.
ü Memoria fotográfica, capacidad para recordar imágenes.
ü Capacidad espacial, necesaria para orientarse en situaciones de emergencia o servicios nocturnos.
Todo este conjunto de reglas tanto personales como profesionales, añadidas a unas características sicológicas como: Buena imagen, Uniformidad, Educación, Decisión, Equilibrio personal, Estabilidad, Madurez, Autocontrol; así como Ética profesional y Dedicación, configurarían el perfil ideal de un BUEN AGENTE.








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada